sábado, 15 de enero de 2011

LOS SINDICATOS, LOS CONFLICTOS Y LA EDUCACIÓN

Mg. Arquímedes Veneros Salinas
arquimedesveneros@gmail.com

En nuestro país son pocos los sindicatos que por naturaleza, y según el contexto socioeconómico, ejercen presión sobre los empleadores para que garanticen el derecho a la libre sindicalización y el respeto a los derechos profesionales y laborales de sus afiliados. Vale reiterar que la exigencia de los sindicatos, especialmente en el sector educación, tanto en Educación Básica, Superior No Universitaria y Universitaria es a favor no sólo del incremento del presupuesto sectorial sino que también es para proponer proyectos de reforma educacional; incluyendo la actualización profesional de los y las docentes y la exigencia de mejores condiciones socioeconómicas y laborales para los padres de los estudiantes. Y no les sobran razones para ello.

Más allá de las vicisitudes o sucesos anómalos  que puedan afrontar los afiliados, estos valoran positivamente su accionar frente a los oídos sordos de los gobiernos antipopulares que postergan la mejora de salarios y posibilidades de ascenso o movilidad en la carrera, como ocurre en otros sectores públicos, en la medida en que está vinculadas, de hecho, a salarios más elevados, promociones y seguridad en el empleo. De allí que los sindicalistas no decaen en confrontar al gobierno, de diferentes modos, aunque le ofrezcan el oro y el moro con leyes tramposas.

Así, por analizar solo una variable, buen número de maestros(as) de cualquier nivel de la educación peruana tienen que conllevar su actividad docente con otras actividades económicas. Esto equivale a decir que, un alto porcentaje de profesores(as), después de laborar en las escuelas, colegios, institutos o universidades, salen presurosos(as) a otro colegio, instituto, otra universidad, a “taxiar”, hacer de promotoras/vendedoras de productos de belleza u otros cachuelos. En concreto, el afán es cubrir la canasta familiar y lograr mejores condiciones en sus “estándares de vida personal y familiar”; faenas económicas, en serie, que alteran negativamente la calidad de los procesos educativos y, lamentablemente, limitan el interés y las posibilidades por la formación profesional continua.

Frente a dicha situación, la “organización de los trabajadores en la educación”; como es el caso del SUTEP, centraliza y enarbola las necesidades y demandas de los maestros(as) de la EBR para mejorar la gestión del potencial humano magisterial ante los gobiernos de turno. Como es lógico, los vínculos entre la producción, la formación y una mayor productividad alientan a los sindicatos a presionar para que se imparta más y mejor formación profesional continua, financiada seriamente por el estado y de igual modo garantizar mejores perspectivas de remuneración y de posibilidades de empleo para sus afiliados.

Lamentablemente, casi todos los gobiernos “democráticos”, que hemos tenido,  no ven a los sindicatos como agentes de cambio social y político sino que, por el contrario, los toman como enemigos y revoltosos. Así, hicieron balances asimétricos respecto a que la educación está mal debido a las horas perdidas por los paros y huelgas promovidos por el SUTEP, restándole importancia al rol del estado y su visión estratégica para el desarrollo, devaluar la formación de los sindicatos a sus propios afiliados sobre técnicas de relaciones de trabajo, en particular respecto de cómo promover mejor la negociación colectiva, solución de conflictos individuales y colectivos (acuerdos sobre formación con los distintos empleadores y la institución de organismos conjuntos permanentes para determinar la política de formación y reglamentar los conflictos específicos), los acuerdos vinculantes entre los trabajadores organizados y el estado y rechazando oportunidades para mejorar las relaciones laborales en el marco de una sociedad educadora.

Han negado los aportes que vienen desde el magisterio nacional en ejercicio. Por ejemplo temas  referidos al Análisis de la Crisis Educativa, Proyecto de Ley General de Educación y Cultura, Proyecto Formando Monitores para Prevenir y Erradicar el Trabajo Infantil desde el Sindicato de Maestros y Congresos de Educación Nacionales e Internacionales a través de la Derrama Magisterial entre otras propuestas.

Por el contrario, sus actos de política sindical han obedecido a desprestigiar a los docentes y tratar de de liquidar al SUTEP y a otras organizaciones sociales del país. Pero, sobre temas trascendentes que sí contribuirían a mejorar la calidad educativa, jamás se pronunciaron. Y, como podemos ver, los temas como el incremento del 6% del Presupuesto en función del PBI, la ejecución del Proyecto Educativo Nacional; un verdadero Diseño Curricular innovador que incentive la Investigación, la Ciencia y la Tecnología; construcción de un Modelo Pedagógico Peruano acorde a nuestra realidad, reitero, nunca fueron prioridad para el Gobierno y su Ministro de Educación.

Mientras que en otros países con economías más reglamentadas y justas, la lucha de los sindicatos ha tenido como resultado una amplia participación en los organismos conjuntos que intervienen en aspectos fundamentales de la educación, la cultura, el medio ambiente y la formulación de otras políticas de beneficio colectivo dejando la confrontación, estatal o privada, en las cavernas.

- “La educación no está centrada en rendir pruebas ni exámenes nacionales”
- “Se enseña para aprender a ser un miembro responsable de la sociedad; ético, humano para dar a sus estudiantes los conocimientos adecuados, enfrentar los cambios del futuro y seguir aprendiendo toda la vida”.
- “Existe un sentido altruista y de cooperación más que de un sentido competitivo”.
-  Se trata con dignidad al magisterio.
- Los maestros tienen continuidad en la formación universitaria gratuita (postgrados); entre otros aspectos.

Como vemos, existe autonomía pedagógica del maestro, estos cuentan con adecuadas condiciones de trabajo, infraestructura física y tecnológica y; sobre todo, el sistema educativo no está subordinado a los dictados de algún organismo financiero internacional para influir negativamente en los destinos de su potencial humano.
 
Los finlandeses siguen su propio modelo. Lo construyen entre todos, en cada plantel, en cada municipio; con identidad propia. Todo lo contrario ocurre en nuestra patria, con una marcadísima dependencia al imperialismo norteamericano y sus financieras internacionales. Si en el país se quiere cambiar algo no pueden soslayarse los problemas nacionales, menos aún, desconociendo la condición gremial de los maestros, propinándoles insultos y chantajeándolos, con las seudoevaluaciones para el ingreso a la “Nueva” Carrera Pública Magisterial, si quieren aumentos.

En Finlandia solucionaron sus principales problemas nacionales y, por ende, se solucionó el problema educativo y el problema magisterial. No es como plantean muchos liberales de pacotilla afincados en el Ministerio de Educación y del gobierno actual.

Muchos investigadores y analistas de la educación finlandesa sostienen que allá se ejecuta lo que se planifica como que: la lectura es fundamental, se respeta y promueve la identidad cultural, hay educación gratuita verdadera, la educación es para el aprendizaje, el currículo se define descentralizadamente, la inclusión educativa es verdadera, la formación magisterial está centrada en la investigación educativa, hay libertad pedagógica y buenos sueldos, flexibilidad organizativa sin sobrecarga horaria, no se descuida la salud y nutrición estudiantil y hay participación de expertos para los estudiantes que tienen dificultades en el proceso de aprendizaje, mientras que aquí, el régimen aprista confunde a la opinión pública, se niegan a escuchar y cumplir acuerdos vinculantes y, lo que es peor, dan pasos contrarios al modelo que dicen seguir. No está demás recordar que cada gobierno impulsa un modelo distinto al anterior. Por ejemplo, esto es de ripley, la política educativa del actual gobierno es radicalmente diferente a la de su primer desgobierno.

Los maestros seguiremos analizando, criticando, proponiendo y articulando las experiencias nacionales e internacionales exitosas. No se trata de copiar el modelo finlandés sino de aprender, en lo pertinente, de ellos. Así, podremos dotarle a nuestra educación un carácter verdaderamente científico, nacional y antineoliberal; como fue allá, en Finlandia, hace décadas.

¡Cuánto camino nos falta recorrer!

EL COLEGIO MAYOR Y LA INEQUIDAD PRESUPUESTARIA EN EDUCACIÓN

Mg. Arquímedes Veneros Salinas
arquimedesveneros@gmail.com

Las improvisaciones en la política educativa peruana, el incumplimiento de los compromisos asumidos respecto a la calidad educativa y sus correlatos presupuestarios nacionales e internacionales no tienen cuando acabar. Ocurrencia tras ocurrencia es lo que el Ministro de Educación y compañía han venido mostrando últimamente. Son simples campañas distractoras o cortinas de humo que no solucionan el problema de fondo, la ausencia de una verdadera Política Presupuestaria y Educativa que se oriente a garantizar, en el mediano y largo plazo, una Educación trascendente, de Calidad y con Equidad.

Hablar de Colegios Mayores y Colegios Emblemáticos es robustecer las desigualdades; equivale a profundizar la inequidad, la discriminación, la exclusión y la centralización en vez de la justicia, la inclusión y la descentralización. Es como que en cada colegio del Perú seleccionáramos un “Aula Mayor”, donde estén los estudiantes más destacados y,… ¿el resto qué? ¿Dónde quedan las teorías psicopedagógicas? ¿Dónde los principios de la educación consagrados en el DCN? Y ¿los paradigmas educativos?

Siguiendo la irracionalidad de los expertos del Ministerio de Educación (MED) podríamos adelantar que destinarán presupuestos para Colegios Mayores y Menores, Emblemáticos y No Emblemáticos… ¿en la misma línea se tratará las remuneraciones de los trabajadores de la educación? ¿¡!? Eso, evidentemente, es una improvisación más porque no cuenta ni con la infraestructura, equipamiento, presupuesto, ni personal especializado para funcionar, no se tiene claro que pasara después con los egresados, que diseño curricular funcionará en él, es decir es un ensayo más. Tal vez, sólo sirva  para justificar gastos del exiguo presupuesto.

Pero veamos, como se ha venido trabajando con el presupuesto asignado al sector educación. Como sabemos, la elaboración de un presupuesto no implica hablar de cifras definitivas e inalterables sino de montos que posteriormente cambian. Para el 2011, la previsión presupuestaria es de 14 166,8 millones de nuevos soles, la misma que terminará siendo alterada. Este monto, en el Presupuesto del Sector Público, significa el 16 % y el 3,15% del Producto Bruto Interno (PBI); lejos del 6% como es la recomendación de la UNESCO y el Acuerdo Nacional (2002), reconociendo la importancia de la educación en todos los países y en el Perú, respectivamente. Como es lógico, el valor absoluto del PBI no es uniforme en todos los países. Los ricos tendrán un PBI elevado, mientras los países pobres y chicos tendrán un PBI bajo, en términos absolutos.
A estas orientaciones se han sumado, en base a la vigente Ley N° 28044 Ley General de Educación y normas legales derivadas de ella, organizaciones especializadas, partidos políticos y los últimos presidentes de la república. El gobierno de Toledo y García se comprometieron a invertir no menos del 6% del Producto Bruto Interno en la educación y que la inversión, por estudiante, se incrementaría a montos constantes. Pero, lamentablemente, todos los ofrecimientos y las leyes han sido letra muerta.
Los analistas económicos sostienen y demuestran que no solo no han honrado sus palabras sino que han sido incapaces de invertir lo previsto para el año fiscal del sector. Por ejemplo, a cinco semanas de concluir el año 2010 se había gastado el 69,6% del presupuesto, sospechándose que al término del año ni siquiera se invertiría el 2,80% del PBI.
Los funcionarios del gobierno difunden, por donde van, que se ha destinado mayor cantidad de dinero para educación, sin embargo, las políticas previstas en el Proyecto Educativo Nacional (PEN) siguen olvidadas. La inversión por estudiante es muy baja, no supera los 300 dólares al año, siendo uno de los más bajos en Latinoamérica. Ni que compararnos con países europeos.
Es increíble lo que ocurre en nuestra patria. La injusticia está a flor de piel. Para atender a unos 1000 estudiantes, del “Colegio Mayor Presidente del Perú”, el presupuesto 2011 de Educación es de 33 millones de soles; es decir, 33,000 soles por estudiante: ¡unos 12 200 dólares por adolescente! En realidad, se trata de una inversión privilegiada, superior a cualquier promedio latinoamericano o europeo. Suiza, por ejemplo, invierte 12 209 dólares por estudiante de educación secundaria.

Como vemos, si por cada estudiante peruano invirtiéramos lo que se invierte por un estudiante del “Colegio Mayor” ¿Cuánto sería el Presupuesto para educación?

Esto es intolerable. Es necesario esclarecer, informar a la opinión pública por los diferentes medios posibles y exigir el pronunciamiento de los actuales candidatos presidenciales. Ellos deben responder las interrogantes: ¿Aprobarán el incremento del Presupuesto para Educación a no menos del 6% del PBI? ¿La inversión se orientará a una reforma educativa consensuada,  como la prevista en el PEN y sin improvisaciones? ¿Habrá descentralización y eficiencia en el gasto educativo, reduciéndose significativamente los gastos del Ministerio de Educación?


- “La educación no está centrada en rendir pruebas ni exámenes nacionales”
- “Se enseña para aprender a ser un miembro responsable de la sociedad; ético, humano para dar a sus estudiantes los conocimientos adecuados, enfrentar los cambios del futuro y seguir aprendiendo toda la vida”.
- “Existe un sentido altruista y de cooperación más que de un sentido competitivo”.
-  Se trata con dignidad al magisterio.
- Los maestros tienen continuidad en la formación universitaria gratuita (postgrados); entre otros aspectos.

Como vemos, existe autonomía pedagógica del maestro, estos cuentan con adecuadas condiciones de trabajo, infraestructura física y tecnológica y; sobre todo, el sistema educativo no está subordinado a los dictados de algún organismo financiero internacional para influir negativamente en los destinos de su potencial humano.
 
Los finlandeses siguen su propio modelo. Lo construyen entre todos, en cada plantel, en cada municipio; con identidad propia. Todo lo contrario ocurre en nuestra patria, con una marcadísima dependencia al imperialismo norteamericano y sus financieras internacionales. Si en el país se quiere cambiar algo no pueden soslayarse los problemas nacionales, menos aún, desconociendo la condición gremial de los maestros, propinándoles insultos y chantajeándolos, con las seudoevaluaciones para el ingreso a la “Nueva” Carrera Pública Magisterial, si quieren aumentos.

En Finlandia solucionaron sus principales problemas nacionales y, por ende, se solucionó el problema educativo y el problema magisterial. No es como plantean muchos liberales de pacotilla afincados en el Ministerio de Educación y del gobierno actual.

Muchos investigadores y analistas de la educación finlandesa sostienen que allá se ejecuta lo que se planifica como que: la lectura es fundamental, se respeta y promueve la identidad cultural, hay educación gratuita verdadera, la educación es para el aprendizaje, el currículo se define descentralizadamente, la inclusión educativa es verdadera, la formación magisterial está centrada en la investigación educativa, hay libertad pedagógica y buenos sueldos, flexibilidad organizativa sin sobrecarga horaria, no se descuida la salud y nutrición estudiantil y hay participación de expertos para los estudiantes que tienen dificultades en el proceso de aprendizaje, mientras que aquí, el régimen aprista confunde a la opinión pública, se niegan a escuchar y cumplir acuerdos vinculantes y, lo que es peor, dan pasos contrarios al modelo que dicen seguir. No está demás recordar que cada gobierno impulsa un modelo distinto al anterior. Por ejemplo, esto es de ripley, la política educativa del actual gobierno es radicalmente diferente a la de su primer desgobierno.

Los maestros seguiremos analizando, criticando, proponiendo y articulando las experiencias nacionales e internacionales exitosas. No se trata de copiar el modelo finlandés sino de aprender, en lo pertinente, de ellos. Así, podremos dotarle a nuestra educación un carácter verdaderamente científico, nacional y antineoliberal; como fue allá, en Finlandia, hace décadas.

CADE 2010 Y LUCES DEL MODELO EDUCATIVO FINLANDÉS

Mg. Arquímedes Veneros Salinas

En el Congreso Anual de Ejecutivos (CADE, 2010), realizado en Urubamba (Cusco), y en las semanas previas a ella, Finlandia, nuevamente fue aludida, por algunos candidatos presidenciales y paralelamente produjo anuncios para duplicar el sueldo real de los docentes.

Un mensaje claro dejó el evento, respecto a que el empresariado nacional, por un lado, está “convencido” de la crisis educativa, y por otro, reconoce el atraso económico al que han sido sometidos los maestros; lo que denota que, exceptuando al gobierno aprista y sus apologistas, el empresariado, la intelectualidad, y determinados líderes políticos entienden que la pauperización magisterial es tan grave que ha llegado la hora de mejorar sus sueldos y recuperar el poder adquisitivo postergado por años.

También se cuestiona la mañosa incorporación a la tramposa Ley N°29062, de la seudo carrera pública magisterial, como único medio para lograr incremento de sueldos ya que tiene a casi 300,000 maestros con sueldos similares al del inicio del gobierno aprista y que desconfían de dicha Ley.

En cuanto al estancamiento educativo, desde hace buen tiempo, el Ministro de Educación y sus técnicos, vienen sosteniendo que deberíamos seguir el Modelo Finlandés en la “Municipalización de la Educación”, sin más ni más; dejando de lado experiencias, propuestas y acuerdos de expertos e instituciones nacionales. Lo curioso es que solo difunden lo que les conviene y no  todos los componentes del modelo finlandés.

Al respecto, Valdés, J. (2001) sostiene que: “Finlandia es un país pequeño, donde funciona el Estado de bienestar, con una sociedad democrática muy pareja e igualitaria, donde existen equiparados principios de género en la lengua, con una posición de vanguardia en investigación y alta tecnología, de cultura luterana, disciplinada y de gran tradición educativa desde la fundación de su primera universidad en 1640, la academia de Turku”.

A partir de ello se deduce que, por ejemplo, la contextualización histórica y la identidad cultural son variables importantísimas que coadyuvan a comprender y explicar la educación y la idiosincrasia finlandesa. Es simplista pensar que los logros obtenidos por los estudiantes finlandeses, en estas mediciones internacionales, sólo se deban al funcionamiento de su sistema educativo, como el mismo informe PISA lo sostiene.

Muchos investigadores han constatado, in situ, tal situación y afirman que:

- “La educación no está centrada en rendir pruebas ni exámenes nacionales”
- “Se enseña para aprender a ser un miembro responsable de la sociedad; ético, humano para dar a sus estudiantes los conocimientos adecuados, enfrentar los cambios del futuro y seguir aprendiendo toda la vida”.
- “Existe un sentido altruista y de cooperación más que de un sentido competitivo”.
-  Se trata con dignidad al magisterio.
- Los maestros tienen continuidad en la formación universitaria gratuita (postgrados); entre otros aspectos.

Como vemos, existe autonomía pedagógica del maestro, estos cuentan con adecuadas condiciones de trabajo, infraestructura física y tecnológica y; sobre todo, el sistema educativo no está subordinado a los dictados de algún organismo financiero internacional para influir negativamente en los destinos de su potencial humano.
 
Los finlandeses siguen su propio modelo. Lo construyen entre todos, en cada plantel, en cada municipio; con identidad propia. Todo lo contrario ocurre en nuestra patria, con una marcadísima dependencia al imperialismo norteamericano y sus financieras internacionales. Si en el país se quiere cambiar algo no pueden soslayarse los problemas nacionales, menos aún, desconociendo la condición gremial de los maestros, propinándoles insultos y chantajeándolos, con las seudoevaluaciones para el ingreso a la “Nueva” Carrera Pública Magisterial, si quieren aumentos.

En Finlandia solucionaron sus principales problemas nacionales y, por ende, se solucionó el problema educativo y el problema magisterial. No es como plantean muchos liberales de pacotilla afincados en el Ministerio de Educación y del gobierno actual.

Muchos investigadores y analistas de la educación finlandesa sostienen que allá se ejecuta lo que se planifica como que: la lectura es fundamental, se respeta y promueve la identidad cultural, hay educación gratuita verdadera, la educación es para el aprendizaje, el currículo se define descentralizadamente, la inclusión educativa es verdadera, la formación magisterial está centrada en la investigación educativa, hay libertad pedagógica y buenos sueldos, flexibilidad organizativa sin sobrecarga horaria, no se descuida la salud y nutrición estudiantil y hay participación de expertos para los estudiantes que tienen dificultades en el proceso de aprendizaje, mientras que aquí, el régimen aprista confunde a la opinión pública, se niegan a escuchar y cumplir acuerdos vinculantes y, lo que es peor, dan pasos contrarios al modelo que dicen seguir. No está demás recordar que cada gobierno impulsa un modelo distinto al anterior. Por ejemplo, esto es de ripley, la política educativa del actual gobierno es radicalmente diferente a la de su primer desgobierno.

Los maestros seguiremos analizando, criticando, proponiendo y articulando las experiencias nacionales e internacionales exitosas. No se trata de copiar el modelo finlandés sino de aprender, en lo pertinente, de ellos. Así, podremos dotarle a nuestra educación un carácter verdaderamente científico, nacional y antineoliberal; como fue allá, en Finlandia, hace décadas.

ESTILOS PROPIOS DE APRENDIZAJE

Mg. Arquímedes Veneros Salinas.

Existen varias concepciones, sobre los estilos de aprendizaje, que tratan de explicar los procesos que operan en las redes cerebrales de los estudiantes. Así se tiene, entre otros investigadores, a Carrascoa (1991), quien afirma que los estudiantes tienen estilos propios de aprender y de enfrentarse a los conocimientos.

Por otro lado, se tiene a Keefe y Monk (1990), quienes sustentan que los estudiantes manejan estilos de aprendizaje combinando las operaciones internas y externas de su personalidad. Es decir, fusionan las características heredadas y las influencias del medio ambiente. No descartando la significativa influencia del medio sociocultural.

Alonso (1991), afirma que los estudiantes forman su propio estilo de aprendizaje en base a la influencia de diversos factores como:

§       Modalidad sensorial(auditiva)
§       Reflexivilidad e Impulsividad(cautos - rápidos)
§       Preferencia de agrupamiento(individual - grupal)
§       Nivel de atención
§       Capacidad de trabajo
§       Estrategias para abordar las tareas(analítica y sintética)
§       Tipo de refuerzos (estímulos)
§       Elementos físicos y ambientales(sonido, luz y temperatura)

Esto significa que un estilo de aprendizaje es integrado, sistemático y complejo; es decir que obligatoriamente tomará en cuenta varios aspectos como:

§  El principio de la diversidad de los y las estudiantes.
§  La capacidad para aprender de los y las estudiantes.
§  Las diferencias individuales.
§  La motivación.
§  Los intereses.
§  Sus propios modos de aprender.
§  La evaluación inicial, formativa y de salida.
§  La competencia curricular.
§  El contexto educacional.

Sin duda que, por la complejidad del ser humano, debemos tomar en cuenta esta y otras  consideraciones biosicopedagógicas, las cuales nos permiten afirmar que debemos precisar la interrelación dialéctica en los estilos de aprendizaje de los y las estudiantes. Un estilo de aprendizaje y un estilo de enseñanza. El estilo de aprendizaje depende de los estilos de enseñanza de los docentes, en consecuencia, es más apropiado hablar de interacción entre ambos estilos. El cómo se aprende y el cómo se enseña son dos aspectos que deben valorarse para formar integralmente a los y las estudiantes.

Los aportes de Carrascoa, Keefe y Monk y Alonso, sin duda que se toman en cuenta en algunas instituciones pero de manera inconsciente y aislada. Falta establecer, a nivel de conjunto, a nivel del sistema educativo y de las instituciones educativas, políticas y estrategias apropiadas para definir los estilos de aprendizaje que nos conlleven a superar los actuales niveles de aprendizaje de nuestros estudiantes y los estilos de enseñanza de los maestros. Así, las propuestas pedagógicas y los proyectos curriculares serán más coherentes, integradores, democráticos, participativos y centrados en las necesidades de las y los estudiantes, los y las docentes y la sociedad.

LA SOCIEDAD EDUCADORA EN EL ACTUAL GOBIERNO

Mg. Arquímedes A. Veneros Salinas

“Desde luego decir que todo el mundo educa no es novedoso ni constituye un gran aporte a la discusión, pues esto – de uno u otro modo – ha ocurrido siempre. Tampoco ayuda decir que todo el mundo es responsable, pues al meter al conjunto social en una bolsa volvemos a quedar como al principio. Por eso el esfuerzo debe ser definir los campos de influencia de los diversos actores sociales, intentar precisar sus papeles y responsabilidades, y avanzar en mecanismos prácticos que permitan que esas funciones sean asumidas de forma positiva” (Cajiao, 2001)
Cuanta verdad encierra dicha concepción. Aquí podemos clarificar la idea errónea de generalizar la corresponsabilidad de la educación sin que se definan los agentes intervinientes, los espacios, reglas y límites de participación como parte de un sistema de responsabilidad social.
En nuestro país, si bien es cierto, la Ley N° 28044, Ley General de Educación, capítulo VI, artículo 22° precisa que: La sociedad tiene el derecho y el deber de contribuir a la calidad y equidad de la educación. Ejerce plenamente este derecho y se convierte en sociedad educadora al desarrollar la cultura y los valores democráticos. Sin embargo, dicha aspiración es casi letra muerta. De aquí podemos deducir que, la norma legal, no precisa la concepción de sociedad ni mucho menos lo que se entiende por sociedad educadora, como en otras sociedades donde se apareja con la seguridad nacional, pero se las responsabiliza de:
a) Participar en la definición y desarrollo de políticas educativas en el ámbito nacional, regional y local.
b) Colaborar en la prestación del servicio educativo y en el desarrollo de programas y proyectos que contribuyan al logro de los fines de la educación peruana.
Go to fullsize imagec) Promover la creación de un entorno social favorable al aprendizaje y cuidado de sus miembros, desarrollando una cultura de responsabilidad y vigilancia ciudadana que garantice la calidad educativa y la ética pública.
Sin duda que los y las estudiantes de cualquier nivel educativo, como parte de una sociedad y de una nación, deben sentirse educados y protegidos por los diferentes agentes sociales responsables; es decir, usufructuar de los bienes materiales e inmateriales y la cultura producida por el hombre a escala mundial. Sin embargo, desde hace buen tiempo, la sociedad peruana, sus gobernantes, instituciones y leyes han entrado en una espiral de contradicciones y en un vacío de credibilidad que ponen en riesgo al país y su organización; el estado.
¿De qué sociedad educadora podríamos hablar si desde las esferas gubernamentales hasta los programas sociales brota, de mil maneras, la corrupción y los malos ejemplos? Un presidente abusivo que patea en las posaderas a un indigente, cachetea a un trabajador voluntario, insulta a los maestros, encubridor de corruptos…sostiene que ¡la plata viene sola!, discriminador y falso demócrata; recordemos cuando dijo que los hermanos de la selva eran... ¡Gente de tercera categoría! ¿De dónde proviene la inseguridad ciudadana?
También se anota en el artículo 23°, de la mencionada ley, que: los medios de comunicación social deben contribuir a la formación ética, cívica, cultural y democrática de la población mediante la difusión de contenidos que respeten a la persona humana y su dignidad. Para tal fin, en sus códigos de ética toman en cuenta los principios y fines de la educación peruana.
Los peruanos, lamentablemente, anochecemos y amanecemos con información televisiva, radial  y escrita irrelevante. Muertes, insultos y corrupción por todos lados. Son muy escasos los medios informativos y comunicativos que estimulan la criticidad y la autoestima colectiva. Si los hay son boicoteados, chantajeados y/o amenazados.
Algo semejante ocurre en los medios de comunicación social de propiedad del Estado, con insuficientes servicio a la educación, la cultura, la ciencia y la tecnología. Se podría decir que la señal por cable es la mejor alternativa pero la inmensa mayoría de peruanos viven realidades muy disímiles y, en consecuencia, eso no es posible. Por lo tanto los programas televisivos de señal abierta, auspiciados por las empresas comerciales, no siempre contribuyen a elevar el nivel educativo, cultural, artístico y científico de las y los estudiantes y de las personas en general; por el contrario, promueven el pasivismo, el consumismo, la alienación, el individualismo, etc.
Desde mi punto de vista, y en base a las experiencias de otros países, se debe tomar en cuenta los grandes ejes dinámicos de comprensión del fenómeno educativo para asumir su responsabilidad social, estos pueden ser:
-       La responsabilidad colectiva y el sentido de lo público en la educación.
-       El papel del estado en el desarrollo del horizonte educativo.
-       La labor de los educadores y la diferencia entre la acción sindical y la acción gremial.
-       El papel del maestro como intelectual.
-       La función de la sociedad civil organizada en el desarrollo educativo.
-       El influjo de los medios responsables de comunicación e información.
-       Los y las estudiantes como protagonistas de los procesos educativos y sociales.
A nivel de las instituciones educativas deberá ser participativa y creativa, porque la sociedad interviene en forma organizada, democrática e innovadora, en la planificación, organización, seguimiento y evaluación de los instrumentos de gestión en cada una de las instancias de gestión descentralizada del sistema educativo, por intermedio de su respectivo Consejo Educativo Institucional (CONEI), el Consejo Participativo Local de Educación (COPALE), el Consejo Participativo Regional de Educación (COPARE) y otras organizaciones, públicas o privadas, de la comunidad educativa.
Esto significa pasar del análisis a la síntesis y de la crítica a la propuesta; para avanzar en el estado de derecho, para educar y reeducar a las viejas y nuevas generaciones y hacer retroceder las buenas voluntades de los gobernantes que se pierden en la maraña de sus intereses personales y de grupo y  en el océano de sus mentiras. 

REALIDADES Y SUEÑOS DE LA MUNICIPALIZACIÓN EDUCATIVA

Mg. Arquímedes A. Veneros Salinas

El tema de la educación siempre despierta interés, debate, reflexión y toma de posición. Es difícil pero no imposible, en el marco de una sociedad neoliberal decadente, dar batalla a los ensayos de la pseudomodernidad educativa que viene implementando, con “seriedad”, el actual gobierno y sus “modernos intelectuales” o propagandistas asalariados.
  Sin duda que los peruanos deseamos mejor calidad educativa, cumplimiento de los compromisos y calidad de vida. Ella no sólo es alimento, recreación, salud o mejor remuneración por los servicios prestados a la nación, a las empresas privadas y/o transnacionales. En un país, tan diverso como el nuestro, también es la educación, la ciencia, la cultura, la ciudadanía, la democracia, entre otros.         
Calidad educativa, cumplimiento de los compromisos y calidad de vida son las grandes autopistas que deben orientar el desarrollo de los pueblos. Sin embargo, para los neoliberales, calidad educativa, cumplimiento de los compromisos y calidad de vida es apostar a favor de los bolsillos de las transnacionales y la generación espontánea de leyes antidemocráticas que primitivizan nuestras relaciones democráticas y ciudadanas.
Ejemplos, de su desinterés, brotan por doquier: arribismo partidario y corrupción en las evaluaciones docentes para contratos o nombramientos en el marco de la supuesta “Nueva Carrera Pública Magisterial”,  municipalización educativa en los municipios más pobres del Perú, mientras se crean “colegios mayores y emblemáticos”…¡con presupuestos especiales!… ¿¡!?  Mientras otros languidecen y  profundizan sus miserias al interior mismo de la educación pública. En realidad son un grotesco ensayo de los “modelos” que dicen seguir.
La educación comprende diversos temas como: Descentralización económica y administrativa, Proyecto Educativo Regional, Provinciales y distritales, Diseño Curricular, actualización permanente y de calidad para los docentes en el marco de la Ley del Profesorado y no de la antidemocrática “Nueva Carrera Pública Magisterial”, infraestructura informática y educativa de punta, bibliotecas automatizadas y en red, gabinetes y laboratorios de ciencias, compromisos educativos de los medios de comunicación masiva, condiciones socio-económicas de los estudiantes, empleo digno para los padres, maestros y trabajadores administrativos, etc. Dichas dimensiones deben estar contextualizados al cumplimiento de los compromisos acordados a nivel nacional e internacional y asumidos como políticas de estado, como si lo hacen otros países…, ¡a pesar de bloqueos y de menor crecimiento económico!
Sin duda que la calidad educativa, de manera integral, no está en los planes del gobierno ni en el presupuesto 2011, más bien, ha sido reducido y está muy lejos de llegar al 6% del Producto Bruto Interno (Acuerdo Nacional, 2002). Así, queda demostrado que la educación no es prioridad para los que tanto hablan de modernidad, municipalización, globalización, calidad educativa, actualización, acreditación y meritocracia. Hace más de tres años se oficializó el Proyecto Educativo Nacional (PEN), con presencia del Consejo Nacional de Educación (CNE), el gobierno ya se va y, hasta hoy, sólo han mostrado odio, insulto y sordera a los maestros y maestras del Perú. 
La gran pregunta es ¿La imposición de la Municipalización de la Educación, en la mayoría de distritos pobres, resuelve los problemas educativos del país?... ¿Así es el modelo de Finlandia que dicen seguir? El presidente Alan García y su acólito Chang, deberían informar que en Finlandia no hay pobreza, que la educación está municipalizada y su gestión es altamente democratizada, libre de corrupción, sin carnet partidario y totalmente gratuita (alimentación, salud y tecnología de punta), desde la cuna hasta cuando se gradúan en las universidades o tecnológicos, si así lo desean, y con maestros altamente reconocidos o estimulados y en una sociedad realmente educadora.
También deberían decir, si fueran verdaderos políticos y estadistas, que en países vecinos como Argentina, Chile y otros se han experimentado la misma receta con resultados desfavorables. Sin embargo, en el Perú, los “técnicos” de la modernidad, la meritocracia y la globalización, continúan implementándola; sin  importar la corrupción organizada, la improvisación, los insultos,  la atomización de los diferentes modelos educativos que surgirán en las ineficientes municipalidades, las cortinas de humo y las mentiras electorales sin importarles violar sus propias leyes.
Es decir niegan toda participación democrática y de compromiso social hacia una verdadera transformación de la educación peruana. ¡Estemos alertas!
so? � s H h�� as sociedades del conocimiento (monopolios estratégicos de la ciencia y la tecnología) que en manos de los países altamente desarrollados trasfieren, a los estados pobres o en “vías de desarrollo”, su “modernidad tecnológica” cuando estas han sido superadas por nuevas tecnologías. Es decir que la gestión y el liderazgo de los conocimientos científicos y tecnológicos, en manos de los países del primer mundo, están orientados al beneficio de grupos privilegiados que olvidan a la gran mayoría de las naciones.

El panorama descrito no tiene por que seguir así. Pienso que con tanto conocimiento acumulado por la humanidad debemos vencer las profundas desigualdades que subyugan a los hombres, sin esperar nada a cambio, como lo hicieron muchos lideres en la historia universal. Es una burla a los ciudadanos del mundo galardonar anticipadamente, con óscares o nóbeles, a quienes no han solucionado ningún problema grave de la humanidad sino que, más bien, lo ha encubierto o profundizado; como ha ocurrido con el Presidente de Norteamérica.  Entonces, ¿A qué visión humana deben responder los líderes actuales? ¿Qué otra visión de gestión y liderazgo deben tener los nuevos lideres?

Pienso que, en ese sentido, los prohombres deberán aquilatar y comprender el conocimiento humano como una producción personal, social y de cultura humana, es decir que sirva a todos. Valorar la vida de las nuevas generaciones, salvaguardar el equilibrio del medio ambiente con el desarrollo científico, tecnológico y económico,  sin dañarlo; es decir deberán tener una visión ecologista, democrática y humanista. Ello implica el compromiso serio de considerar a la educación como un factor social capaz de revolucionar las estructuras económicas de los países en vías de desarrollo, considerarla como la vía estratégica social y democrática  para la conquista del nuevo hombre; apta para realizar ciencia y tecnología en cualquier rama del saber y proponer alternativas viables de solución a los problemas; con iniciativa, capacidad, liderazgo y en un nuevo marco axiológico centrado en el desarrollo de la persona.

EL POTENCIAL HUMANO Y LOS PADRES NUESTROS DE CADA DÍA

Mg. Arquímedes A. Veneros Salinas

La sociedad, la familia y la educación en el Perú están en crisis; en emergencia nacional. Respecto a los primeros se observan altos niveles de burocratización, descoordinación y desarticulación. En relación a la educación, se tienen resultados desfavorables obtenidos por los estudiantes en las evaluaciones de comprensión lectora y razonamiento matemático. Nada niega que de los 28 millones de peruanos, muy pocos, estamos inmersos en el problema, confundidos y casi sin encontrar la luz al final del túnel.
Realmente es grave lo que padece el potencial humano de la nación y, dentro de ella, los estudiantes en el contexto familiar y social. No vivimos pues en un país de maravillas para el desarrollo de las actividades pedagógicas formales y no formales. Esto significa que la tarea educativa iniciada en el hogar, continuada en el colegio y extendida a la sociedad, no encuentra el apoyo ni los espacios democráticos necesarios para su reforzamiento por parte del estado y la sociedad civil.       
No cabe duda que sin clase dirigente y sin comprender la profundidad de nuestra problemática estructural, no podremos avanzar si no consideramos a la educación como la piedra angular del desarrollo científico y tecnológico que aproveche la cantera energética de la niñez y la juventud peruana.
La crisis de ideas recorre tanto las instituciones públicas y privadas; muchas corroídas por la creciente corrupción que amenaza con envolvernos a todos, como si todo ello fuera normal. Esto significa que la escuela o el colegio no están exentos de ello, ni la niñez o la juventud está libre de pésimos ejemplos de “liderazgo”. No está demás recordar a los gobernantes que han señalado caminos equivocados, alentando el desánimo y la desesperanza. Está claro, pues, que no se puede enseñar teóricamente los valores sino que debe ir paralela a la práctica diaria de actitudes positivas.
Bernard Baruch (1 940), sostiene que: “El arte de vivir consiste en eliminar los problemas sino en crecer con ellos”. Este es un mensaje claro acerca de que el hombre no es perfecto, pero que se hace grande en la medida que gestiona favorablemente y supera sus dificultades. Es cuanto buscamos transmitir a los adolescentes para comprender su compleja problemática, que sus sueños deben guiarse por un proyecto de vida y que pueden potenciarlo al interior de las instituciones educativas.         
Los docentes comprometidos, no solo con la tarea profesional, sino también con los padres de familia, pensamos que ellos requieren también nuestro apoyo y esto se concretiza en la ejecución de la “Escuela de Familias Proactivas”, espacio que nos permite aprender, junto a los estudiantes, que para comprender al hijo(a), debemos entender al padre y la madre. Este programa educativo no formal, ligado al Proyecto Educativo Institucional (PEI), permitirá promover el desarrollo de habilidades y destrezas; así como incentivar la práctica de valores que integre y fomente pautas de convivencia familiar e institucional saludables.
Enfrentar la problemática, implica el trabajo en equipo. Con el apoyo de docentes voluntarios y padres conscientes de su responsabilidad, pretendemos propiciar estilos nuevos y creativos de interacción familiar, parental y filial, que les permita expresar sus sentimientos y emociones para lograr mejores estudiantes y ciudadanos y elevar las competencias del potencial humano. Así, los y las estudiantes siempre dirán; ¡Gracias maestros y padres nuestros de cada día!
c � n �� H nsospechados del planeta, entre otras operaciones comunicacionales. Ni que hablar de los viajes interespaciales, la clonación, los trasplantes de órganos, alimentos transgénicos, los mismos que han trastocado los dogmas de antiguas confesiones religiosas y ser parte de serios debates morales entre sus líderes.         

Sin embargo, como afirman muchos investigadores sociales, ecologistas y educativos, estos espectaculares conocimientos,  a la vez que impactan fundamentalmente en el desarrollo de los sectores económicos monopólicos, también afectan negativa y notoriamente el desarrollo social, ambiental, educativo y cultural de los pueblos. Evidencias sobran, por occidente y por el oriente, es incuestionable que cuando se atenta contra la soberanía, los recursos naturales, los derechos humanos y ambientales, se quebranta el estado de derecho de las naciones y cuando fracasa la política, aparece la violencia y el negocio de la guerra y se olvidan de la diplomacia y los conocimientos descubiertos por tantos lideres de la ciencia; incluidos los políticos. De allí que, muchos de ellos, se niegan a firmar los tratados internacionales; a sabiendas de que ello permitiría reducir los niveles de contaminación mundial y salvar la Tierra, nuestra Pachamama.

En ese contexto de desequilibrio humano, científico y tecnológico,  la marcha hacia el desarrollo de las civilizaciones  se ven  alteradas y las teorías sobre gestión y liderazgo del conocimiento se ven traicionadas. Así, la búsqueda del bienestar por el hombre se convierte en una odisea, en un camino tortuoso, en una marcha llena de obstáculos que perturban, peligrosamente, el mundo intrapersonal, interpersonal,  las relaciones sociales, su dinamismo en el contexto de las familias y las esferas de la sociedad, la calidad de vida de las nuevas generaciones de estudiantes del campo y la ciudad y, la consabida modernidad y globalización,  entra en un descrédito a escala planetaria.

Sin duda que la gestión y el liderazgo siempre han acompañado al hombre y su accionar en el estado y, como tal, tienen un sello ideológico muy marcado cuando son implementadas desde el poder deshumanizado. Muestra de lo dicho son las denominadas sociedades del conocimiento (monopolios estratégicos de la ciencia y la tecnología) que en manos de los países altamente desarrollados trasfieren, a los estados pobres o en “vías de desarrollo”, su “modernidad tecnológica” cuando estas han sido superadas por nuevas tecnologías. Es decir que la gestión y el liderazgo de los conocimientos científicos y tecnológicos, en manos de los países del primer mundo, están orientados al beneficio de grupos privilegiados que olvidan a la gran mayoría de las naciones.

El panorama descrito no tiene por que seguir así. Pienso que con tanto conocimiento acumulado por la humanidad debemos vencer las profundas desigualdades que subyugan a los hombres, sin esperar nada a cambio, como lo hicieron muchos lideres en la historia universal. Es una burla a los ciudadanos del mundo galardonar anticipadamente, con óscares o nóbeles, a quienes no han solucionado ningún problema grave de la humanidad sino que, más bien, lo ha encubierto o profundizado; como ha ocurrido con el Presidente de Norteamérica.  Entonces, ¿A qué visión humana deben responder los líderes actuales? ¿Qué otra visión de gestión y liderazgo deben tener los nuevos lideres?

Pienso que, en ese sentido, los prohombres deberán aquilatar y comprender el conocimiento humano como una producción personal, social y de cultura humana, es decir que sirva a todos. Valorar la vida de las nuevas generaciones, salvaguardar el equilibrio del medio ambiente con el desarrollo científico, tecnológico y económico,  sin dañarlo; es decir deberán tener una visión ecologista, democrática y humanista. Ello implica el compromiso serio de considerar a la educación como un factor social capaz de revolucionar las estructuras económicas de los países en vías de desarrollo, considerarla como la vía estratégica social y democrática  para la conquista del nuevo hombre; apta para realizar ciencia y tecnología en cualquier rama del saber y proponer alternativas viables de solución a los problemas; con iniciativa, capacidad, liderazgo y en un nuevo marco axiológico centrado en el desarrollo de la persona.